Yuri, el lado más femenino del anime
Un repaso al género yuri en el anime y manga: qué lo hace distinto del ecchi y el yaoi, y por qué series como Aoi Hana, Kanazuki no Miko e incluso Ikkitousen lo manejan tan bien.

Cuando buscamos «Yuri» en Google notaremos dos artículos de Wikipedia entre los resultados: uno se refiere a la cantante mexicana que se hizo famosa al interpretar la canción dedicada al panda Tohuí, mientras que el otro se refiere a un término japonés para definir un romance entre mujeres. Este último es sobre el que quiero escribir el día de hoy.
El yuri, o shoujo-ai como también se le conoce, se refiere al género del anime o manga en el cual existe un romance o algún tipo de relación afectuosa entre dos personajes femeninos de la historia.
Como la mayoría de ustedes ya sabrán, por azares del destino o, como yo prefiero llamarlas, extrañas y alienígenas razones, últimamente me he topado con diversas historias catalogadas como yuri, como es el caso de Kanazuki no Miko y Aoi Hana.
¿Pero qué es lo que hace tan especial al yuri como para dedicarle un artículo?
La respuesta es muy simple: su forma de narrar la historia. A diferencia de su contraparte, el yaoi, así como de muchos otros géneros, el yuri procura narrar la historia de una forma más artística, dejando de lado algunos detalles que podrían considerarse gags o clichés, y centrándose en el desarrollo de la historia y de los personajes.
Un claro ejemplo de esta forma tan característica que tiene el yuri de contar historias es la serie Aoi Hana, una serie que desarrolla la historia, así como las personalidades y sentimientos de los personajes, de una forma realista, mostrando siempre un lado humano y, a diferencia de muchos shoujo, sin volverse melosa ni predecible.

Como toda historia escrita por seres humanos, es obvio que no es perfecta y que tiene sus detalles: en este caso, el final no es precisamente el más idóneo para la buena historia manejada a lo largo de sus 11 episodios; sin embargo, es un muy buen trabajo a cargo de J.C. Staff.
La historia se centra en Fumi Manjoume y Akira Okudaira, quienes eran amigas cuando eran pequeñas, pero cuando Fumi se mudó perdieron el contacto. Diez años después, se vuelven a encontrar como estudiantes de secundaria. Aunque encuentran que las cosas entre ellas han cambiado, tratan de ayudarse en los momentos difíciles, manteniendo las vidas que cada una tiene ahora sin alejarse.
Pero el yuri no está envuelto en color rosa como muchos podrían pensar: los autores de yuri no solo son capaces de crear historias de romance, existen historias con un trasfondo yuri de prácticamente todos los géneros temáticos habidos y por haber dentro del anime. Ejemplo de ello es Kanazuki no Miko, una serie de la cual ya les había comentado con anterioridad su capacidad de manejar una buena historia mezclando el romance (que a fin de cuentas es la esencia del yuri), la acción, las sacerdotisas, los mechas, y una trama muy bien trabajada que logra conjuntar todos estos elementos de forma excelente, cosa que incluso algunos shoujo o shounen envidiarían.
¡¡Yo nunca veré nada de yuri en mi vida, sin importar lo que me digan!!
Creo que esta es una frase que muchos hemos dicho, ya sea porque el hecho de una relación afectuosa mujer-mujer es algo que moralmente no nos parece aceptable —ya sea real o animado—, o por el simple hecho de que son yaoístas de corazón y el yuri les parece aún más repugnante que la necrofilia. Pero aun así, todos en algún momento hemos visto, si no una serie yuri como tal, sí series que tienen un trasfondo yuri en algunos de sus protagonistas; ejemplo de esto puede verse continuamente en las series categorizadas como comedia, así como las ecchi (sí, esas en las que me especializo), y todos, queramos o no, hemos visto por lo menos una serie ecchi, así que es muy probable que nos hayamos topado con escenas como las siguientes:
Apuesto que muchos, o mejor dicho la gran mayoría, reconocieron las series de las imágenes anteriores; si bien ninguna de ellas es yuri en el estricto sentido de la palabra, hacen uso de elementos del mismo para darle un poco de comicidad y un tono un tanto picante. Pero, a diferencia de lo que muchos creen, el yuri sí lo podemos encontrar en uno de los shounen ecchi por excelencia, y no disfrazado como un ámbito más, sino declarado de forma abierta. La serie a la que me refiero es una que muchos han visto, o por lo menos han escuchado de ella o han visto alguna imagen de la misma: se trata de la saga Ikkitousen.
Ikkitousen, detrás del ecchi, las peleas, el misticismo e inclusive el sexo, tiene una historia yuri muy bien desarrollada, involucrando romances entre varios de sus personajes femeninos principales, como es el caso de Kan’u en Dragon Destiny.
Como ya he mencionado, el yuri anda por todas partes; sin embargo, sus series —aquellas de las cuales es el género dominante, y no solo un elemento más— siempre mostrarán la mejor forma de contar las historias. Si tienen la oportunidad de ver alguna, no la desaprovechen: dejen de lado todo tipo de prejuicios y prepárense para disfrutar historias perfectamente trabajadas.
Es un género casi olvidado u opacado por otros como el yaoi, pero realmente vale la pena verlo y disfrutarlo. Desde ahora puedo considerarme, si bien no un amante, sí un fan de las series yuri.