Vuelve al papel, aunque ya funcione
Una reflexión corta sobre por qué hay que dudar hasta de la solución que ya está funcionando, y que hasta alguien más ya revisó.
En desarrollo de software, a veces creemos que encontramos la solución a un problema. La implementamos, todo parece funcionar correctamente, y hasta alguien externo la revisa y coincide en que es lo correcto. Y ahí es exactamente donde bajamos la guardia.
Porque siempre deberíamos dudar un poco de nosotros mismos, y volver al papel. Repasar el flujo completo una vez más, empezando desde un contexto limpio —no desde la memoria de lo que creemos que hicimos, sino viéndolo de nuevo como si fuera la primera vez—. Y casi siempre, al hacer eso, aparece algo que estaba mal con la solución. Un caso que no consideramos, un supuesto que dimos por hecho sin cuestionarlo, un “esto nunca va a pasar” que sí puede pasar.
No tiene nada de malo equivocarse. Eso es simplemente parte de escribir software. Lo malo es confiar ciegamente, sin volver a ver las cosas con ojo crítico solo porque ya “funcionó” una vez, o porque alguien más le dio el visto bueno. Que otra persona esté de acuerdo contigo no es prueba de que estés en lo correcto —es prueba de que dos personas comparten el mismo punto ciego.
Pronto les contaré de dónde salió esta reflexión…