Por qué Vance Joseph no seguirá como HC de los Broncos al finalizar la temporada…

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Sí, otra vez voy a hablar de cosas que quizá a nadie le interesen, pero esa es una de las ventajas de tener tu propio blog, puedes escribir de lo que te venga en gana…

Lo acepto, esto no es más que pura especulación (y esperanzas de un aficionado), pero viendo como está la temporada de los Broncos, veo muy poco chance de que Vance Joseph siga como head coach el año que viene.

Antes que nada, debo aceptar que no me gustó mucho la idea de que los Broncos obviaran a Kyle Shanahan y terminarán contratando a Joseph. Con la salida de Kubiak, creí que los Broncos necesitaban que una mente ofensiva tomara las riendas y que pudiera moldear ya sea a Trevor Siemian o Paxton Lynch en un mejor QB, mientras regresaba Wade Phillips para continuar liderando a la mejor defensa de la liga.

Pero John Elway y los Broncos decidieron jugársela con Joseph, y aquí estamos con un récord de 3-7, una linea ofensiva endeble y ni siquiera hablemos de los equipos especiales. Vamos, incluso tuvimos a Osweiler de nuevo como QB titular.

¿Pero qué me hace creer que Joseph dirá adiós una vez que esta temporada termine?

1. El factor John Elway

A John Elway no le gusta perder. Especialmente desde que se convirtió en el mandamás de los Broncos. Tiene un legado a través del estado de Colorado (junto con Wyoming, Montana, Nuevo México y parte de Kansas) que le llevará mucho tiempo empañarlo. Pero en este momento, con tantas incertidumbres en el equipo, Elway querrá mostrar que sabe como corregir el rumbo y hacer las cosas mejores. No saldrá y se echará la culpa, eso es seguro, así que ¿quién es el siguiente en linea? Ese sería Joseph.

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2. ¿Por qué esperó tanto para hacer cambio de QB?

Mientras podemos culpar a Elway de no reforzar la posición de QB durante la pretemporada (¿en serio alguien CREE que Siemian era el futuro?), es culpa de Vance Joseph esperar tanto en hacer el cambio. Trevor Siemian comenzó bien la temporada, pero hay que aceptar que solo por momentos. En cuanto su progreso comenzó a detenerse y el equipo comenzó a sufrir por ello, debió realizarse un cambio de inmediato. Lo mismo sucedió con Osweiler, aunque aceptemos que al menos sabe como jugar en el Mile High. Si el equipo luce mejor ahora con Lynch como QB, y aún así no se llega a playoffs, la culpa se irá directo a Vance Joseph por no hacer los cambios antes.

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3. Los fans se están haciendo oír y están molestos

Esto también tiene que ver con Elway. Sin embarho, como ya lo mencioné, Elway no se va a despedir a si mismo. Existe una enorme cantidad de tweets, publicaciones en facebook e instagram con gente expresando su molestia con las decisiones que Elway ha tomado, incluido contratar a Joseph. A menos que se de una gigantesca voltereta a la situación, las quejas seguirán llegando.

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¿Qué tanto podemos exigir a los atletas olímpicos?

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Seamos sinceros, el deporte mexicano nunca se ha caracterizado precisamente por destacar. Salvo algunas escasas excepciones, el común denominador en los atletas mexicanos es simplemente dar una buena competencia, lamentablemente no siempre es suficiente para ganar un lugar en el podio.

Pero vayamos al tema. Desde que comenzaron los juegos olímpicos en Río de Janeiro se ha criticado fuertemente — a mi parecer en demasía — las actuaciones de atletas cuyos nombres parece que recordamos solamente cada cuatro años. Comprendo que parte de nuestros impuestos pagan algunos de los gastos en que incurren estos atletas durante su preparación, pero todos sabemos que no es ni de cerca suficiente para lo que requieren. ¿Entonces tenemos derecho a criticarlos y exigirles medallas si no podemos siquiera cumplir con las necesidades básicas para su preparación?

Por poner un ejemplo, la mayoría de periodistas se están comiendo vivas a las participantes de Tiro con Arco, en parte por las desafortunadas declaraciones de Aida Román — aunque justificadas por las razones detrás de ellas, así como la frustración de ser eliminada, creo que no era el momento ni la forma — en las que menciona que “no le debe nada a nadie.” Al parecer dichos periodistas, que justifican sus criticas detrás del argumento “son deportistas de élite, y tenemos derecho a criticar porque nuestros impuestos les pagan”, han olvidado que en las dos últimas Copas Mundiales de Tiro
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 realizadas en Shanghái la delegación mexicana no contaba con uniformes, teniendo que ir a un centro comercial comprar unas camisetas e improvisar los nombres con cinta adhesiva. Por otra parte en la mayoría de los casos cada uno de los participantes tuvo que costearse parte de sus viajes.

¿Pueden ver el punto al que quiero llegar? Nuestro derecho a criticar es proporcional a la cantidad de apoyo que les brindemos a estos atletas. Porque seamos sinceros, ¿a cuantos de nosotros nos suena conocido el nombre Rodolfo Cazaubón, Alejandra Valencia, Lino Muñoz o Kenia Lechuga o en que disciplinas participan cada uno de ellos? Estos nombres solo los escuchamos cada cuatro años, y algunos ni siquiera así. Cuando consiguen una medalla, del color que sea, automáticamente se convierten en orgullo nacional y TODOS nos subimos al tren del mame, pero si a caso hubo alguien mejor o cometen un error, es un fracaso y “que mejor ni regresen.”

Desgraciadamente la naturaleza del mexicano siempre lo lleva a culpar a alguien más cuando no se consiguen los objetivos, en el caso de los periodistas y espectadores la mayoría de las veces estos culpables son o el atleta o los federativos. Uno por poner en vergüenza al deporte nacional y los otros por enviar al primero — como si los juegos olímpicos fueran de “listo, ya te inscribí, ahora a ver como le haces” — y claro, por sus ya conocidos malos manejos.

En lo personal, considero que hasta que como nación no podamos brindar todos los recursos necesarios a los atletas — y asegurarnos de que llegan a ellos y no se quedan por el camino — para que puedan concentrarse en entrenar y no tengan que estarse preocupando por uniformes o costear sus viajes, no podemos exigirles medallas, todo lo que podemos exigir es que den su mejor esfuerzo. Y así, al final de cada prueba, dejar de preguntar por qué no se pudo, y comenzar a preguntar si lo dieron todo y si creen poder mejorar.

Dejemos de repartir culpas y aceptemos la realidad, el día que lo hagamos y cambiemos las cosas podemos hablar de verdaderos fracasos, hasta entonces solo son esfuerzos. Y si estos esfuerzos no rinden más frutos que una actuación decorosa, es porque eso es a lo que realmente aspiraban nuestros atletas. No por falta de ambición o preparación, sino porque hubo alguien mejor preparado.

¿Por qué Fedora necesita un LTS?

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Cuando comencé en el mundillo de GNU/Linux empecé como muchos instalando Ubuntu, siendo la versión 8.10 Intrepid Ibex la primera que instalé, posteriormente como todos pasé por una fase de distrohopping hasta que encontré en Fedora. Siempre con las ultimas versiones, sencilla, altamente configurable y estable en muchos aspectos. Sin embargo, con el correr de los años tuve que abandonar Fedora — lo utilicé desde F13 “Goddard” hasta F19 “Schrödinger’s Cat” — pues el tener que cambiar de versión me estaba quitando valioso tiempo con el que ya no contaba así que busque una nueva distribución que me continuara dando soporte sin necesidad de estar reinstalando por mucho tiempo, decidiéndome finalmente por Linux Mint. Continuar leyendo