Lo que nos deja Guardians of the Galaxy Vol. 2

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Ha pasado una semana desde el estreno de Guardians of the Galaxy (al menos en México), por lo que el periodo libre de spoilers ha terminado, así que veamos de forma rápida que hemos aprendido con esta película. Continuar leyendo

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¿Por qué Marvel/Disney lo hace mejor?

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Reza un viejo refrán: “Si vas a hacer algo, hazlo bien”. Y los críticos al parecer creen que quien realmente lo está haciendo bien es Marvel Studios. El Marvel Cinematic Universe ahora comprende doce películas que juntas han acumulado un total de más de 9 mil millones de dólares. Con esa cantidad de dinero se podría pagar la universidad de 250 000 estudiantes en los EEUU. Como sea. El punto es que Marvel supera y supera cualquier otra franquicia de superhéroes por casi una década.

Continuando con el artículo, hay un solo atributo que tiene a Marvel a la cabeza en esta competencia. Especialmente en las últimas semanas con el inicio del universo cinematográfico de DC. Batman v Superman: Dawn of Justice, muchas criticas y blogs dicen que le falta corazón. Eso que mantiene a la audiencia emocionalmente enganchada e interesada en una película. En otras palabras, Marvel consigue eso y muchas otras películas no. Puedes sacar algo de Transformers o las Tortugas Ninja y harás mucho dinero porque la gente pagará por ver el explosivo espectáculo en la pantalla grande, pero si quieres que alguien con un poco de conocimiento sobre cine (léase los críticos) se refieran a la película como buena e incrementar las ventas a la vieja usanza (calidad), tienes que darle corazón.

Cualquier otra cosa podría ir mal, así que Marvel le pone corazón todas las veces. Te interesa que Iron Man arregle las cosas con Pepper Potts otra vez. Quieres que Ant-Man haga el bien por su hija. Incluso quieres que Drax el Destructor tenga su dulce venganza. No tiene necesariamente que gustarte el personaje. Deadpool es una terrible persona. Probablemente sería el peor momento de tu vida si lo conocieras en la vida real, pero de alguna forma Ryan Reynolds y Tim Miller hicieron que sintieras empatía por Deadpool y realmente te preocupaba que se pudiera reunir con su querida Vanessa y que asesinar al insufrible de Francis. Muy pocas franquicias de superhéroes fuera del MCU han sido capaces de infundir esa clase de sentimientos. Fox ha sufrido mucho de eso cada vez que Bryan Singer no está cerca. A pesar de un fuerte comienzo con las primeras dos películas de Spider-Man de Sam Raimi, Sony ha tenido dificultades para lograr una gran película de superhéroes desde entonces (Aunque Andrew Garfield no fue tan mal Spider-Man y Marc Webb logró darle un rol interesante a la protagonista femenina/interés amoroso, en lugar de que el villano en turno secuestrara a Emma Stone en cada ocasión. ¿En serio Raimi? ¿En las tres películas?). Y las cosas no parecen ir a mejor puerto para la Warner Bros. después de que Man of Steel se ganó un “meh” colectivo por parte de los fans y Dawn of Justice parece hacer lo mismo en esta ocasión con la crítica.

Esos buenos resultados los consigues cuando te aseguras de que primero conozcan a tus personajes y todo lo que estos hagan tienen una apropiada motivación detrás. Cuando ignoras esto y tratas de encontrar justificaciones al paso para juntar una gran bola de algo y unir piezas aleatorias, obtienes películas como X-Men: The Last Stand o X-Men Origins: Wolverine, donde un montón de cosas están pasando y todo explota al paso del héroe en turno, pero no te importa en realidad el cómo ni el por qué. Vayamos con la comparación más obvia y a la vez la más actual, analicemos el Universo Extendido de DC ideado por Zack Snyder. Snyder es un director más que capaz. Sus tomas son impecables; sus películas se ven genial, pero quizás no sea el mejor para contar una historia. Cuando se trata del tipo de espectáculo sangriento que no requiere mucho desarrollo de los personajes como 300 o Dawn of the Dead, está bien. Pero algo en que las criticas coinciden últimamente sobre el trabajo de Snyder es que sus personajes y temática carecen de profundidad, para bien o para mal, la clave en las películas de superhéroes es que los personajes sean profundos. La gente se quiere identificar con ellos. Ellos representan lo mejor de la audiencia. Sus poderes y grandeza más allá de la imaginación implica que su humanidad debe ser magnificada para crear balance. Su manejo de Superman desde Man of Steel es especialmente malo ya que las características principales del personaje son su humildad y su innata devoción por ayudar a la gente y Snyder simplemente se deshace de todo eso. La motivación de Superman es poco clara y no solo mata gente, sino que es completamente indiferente a las muertes de gente inocente.

Ahora veamos a Marvel. Cada personaje tiene claramente definida su personalidad impulsándolos a través de las múltiples películas. Con la excepción de Banner, quien se sentiría devastado si matara a alguien, los Avengers son soldados bastante calados (a pesar de lo que diga Tony) y no lo pensarían demasiado si tuvieran que tomar la vida de un oponente en un encuentro violento. Eso va de acuerdo a su carácter. Capitán América siempre se levantará en contra de lo que cree incorrecto, sin importar el costo resultante para él o algunas veces para quienes lo rodean. Bruce Banner/Hulk siempre se ha sentido incomodo con la gente. No confía en si mismo y todo lo que hace está marcado por el temor que pierda el control y hiera a alguien. Thor ha dejado casi por completo su arrogancia para convertirse en un verdadero líder y hará lo que sea necesario para proteger Asgard y la Tierra, la cual se ha convertido en su segundo hogar. Black Widow siempre está pensando en su pasado, en ocasiones trata de pagar penitencia por el y otras veces huyendo de él. La principal motivación de Tony Stark es su legado. Su preocupación por su legado, el cual es impulsado en parte por su respeto a su padre y el legado que dejó, es lo que lo impulsa a dejar la fabricación de armas y convertirse en superhéroe. Puedes seguir su motivación desde la Expo Stark en Iron Man 2 con las decisiones que toma, tanto buenas como malas, hasta Avengers: Age of Ultron.

La falta de corazón se puede manifestar de diversas formas. Una forma es la necesidad de excesiva exposición, como se evidencia en las películas de Snyder. Cuando las motivaciones de un personaje son claras, muchas cosas pueden entenderse a través de simples acciones; no tiene que haber un dialogo explicito que explica lo que esta sucediendo. Esto puede crear pequeños momentos divertidos y los ingeniosos diálogos que definen las películas de Marvel, especialmente en el trabajo hecho por Joss Whedon, John Favreau y James Gunn. Coulson hablando sobre sus tarjetas de colección, Ultrón cantando “Sin hilos” de Pinocho y Rocket Raccon haciendo que la gente robe las prótesis de otras personas, todo viene de un profundo trabajo de caracterización. Diálogos sencillos como “Podría hacerlo todo el día”, “Somos Groot” y “¿No lo viste venir?” tienen mucho peso y poder gracias a la estructura que se ha construido alrededor de ellas.

Algo que ha permitido a Marvel empapar a todos sus personajes con ese corazón es que se ha tomado su tiempo. DC parece estar sufriendo por el hecho de que es tan solo su segunda película y ya está amontonando a todos sus personajes en ella; Marvel tuvo cinco películas en su historial antes de realizar un crossover importante. Esa paciencia y tiempo dedicado a cada personaje es lo que le permite a Marvel hacer que cosas como la primer escena de Thor en The Avengers, un momento conmovedor con su hermano. Cuando Thor le implora a Loki que renuncie a su retorcido sueño y vuelva a casa, la audiencia puede sentirlo. Ese amor incondicional es palpable y hace a la escena irresistible.

Pero tenemos que aceptar que no todo es miel sobre hojuelas. Mientras Marvel hace un gran trabajo desarrollando a sus héroes, una queja común es que sus villanos son bastante bi-dimensionales y fácilmente reemplazables. Por cada bien encarnado Loki, tenemos un Malekith (Thor: The Dark World) o un Abomination (The Incredible Hulk) con motivaciones bastantes cuestionables. Podrá ser desafortunado, pero algunas veces tu villano necesita ser algo que de sentido a la trama. Es grandioso cuando el desarrollo de tu héroe se entrecruza con el desarrollo de tu villano. Así es como consigues cosas como la relación entre Thor y Loki, o la brillante interacción entre Batman y el Joker en The Dark Knight. Pero algunas veces tu villano es solo un catalizador que lleva al desarrollo del personaje protagonista. Ronan fue solo un impulso para unir a los Guardianes de la Galaxia y que así pudieran aprender sobre la magia el poder de la amistad. Obadiah Stane fue solo una forma de hacer que Tony Stark examinara su vida y siguiera un nuevo camino. Yellow Jacket fue solo una forma para que Ant-Man se redimiera ante los ojos de la sociedad y de su familia. Obviamente entre mejor desarrollado esté tu villano, mejor será tu película, pero tienes que asegurarte de que no opaque el desarrollo de tu protagonista. Es su historia. Enfocarse en los villanos es lo que arruinó la franquicia original de Batman.

Otra gran queja en contra del MCU es su falta de diversidad. Claro, la mayoría de los héroes principales tienen su propio sidekick negro, pero no es así como realmente representas igualdad. No voy a decir que Marvel no trabaja bien los personajes con gente negra o personajes femeninos que tienen. Los personajes normalmente son bien desarrollados y sus roles son importantes, pero hay que aceptar que no son tan buenos o importantes como los demás. Esto no demerita la cantidad de traseros pateados en televisión por Jessica Jones o Agent Carter. Que vaya que son dos excelentes series. Pero con la excepción de Scarlett Johansson, quien solo tiene menos apariciones en el MCU que Robert Downey Jr. (y eso sin tener su propia película), las mujeres no están bastante representadas en la pantalla grande. No será hasta las películas de Black Panther y Captain Marvel, que los fans tendremos una película con protagonista negro y un protagonista femenino respectivamente (un poco antes si quieren contar Ant-Man and the Wasp).

A pesar de algunos tropiezos, Marvel continua entregándonos personajes que los fans conocemos y amamos de tal manera que de alguna forma se las arregla para superar nuestras expectativas. Su habilidad para crear una realidad para abarcar todo es incomparable. Su devoción, no solo al material de origen, sino a la experiencia tanto para fans nuevos como para los viejos es algo a lo que otros estudios deberían aspirar. Es genial ver que otros estudios estén aprendiendo de lo que Marvel está haciendo bien (el trato de Sony con Spider-Man, el tratamiento que le dio Fox a Deadpool y traer de vuelta a Singer a los X-Men) y esperemos que también se den cuenta de las cosas que no están haciendo bien. Y si, me estoy refiriendo principalmente a Warner Bros./DC y Fox.

Fox debería renunciar a los derechos de Fantastic Four y dejar que Marvel se encargue. O hacer un trato como hizo Sony con Spider-Man. Y sobre Warner, solo puedo decir que Batman v Superman: Dawn of Justice es una película hecha con desdén. Desdén por los fans. Desdén por la audiencia. Desdén por los niños cuyos padres los llevaron a ver una película protagonizada por sus superhéroes favoritos. Desdén por el material que sirvió de inspiración, vamos, de qué sirve llenar una película de guiños o interpretar escenas famosas de los cómics y novelas gráficas si traicionan lo más sagrado, que es la esencia de los mismos personajes. Zack Snyder creé que sabe mejor que todos nosotros como deberían ser Batman y Superman, incluso si los fans, críticos y audiencias en general dicen lo contrario.

De cualquier forma, Marvel no muestra signos de bajar el ritmo. Y aunque, sus últimas películas no son tan impresionantes como al principio (aceptémoslo, la calidad es la misma, simplemente nos estamos acostumbrando a ella, lo llamo el efecto Pixar, luego explicaré por qué) continúan entregando excelentes películas. Civil War está a la vuelta de la esquina, seguidas pronto por Doctor Strange y Luke Cage (TV). Así que tenemos mucho que esperar.