Fansub Express con Python

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Este año lo empecé con muchas ganas de programar y muchas ganas de ver anime. Para ser exactos, en cuanto anime tan solo la primer semana del año vi tres películas, cinco series completas y me puse al corriente con otras dos, sin mencionar que vi los primeros capítulos de varios de los nuevos estrenos. Lo sorprendente del caso es que no he tenido vacaciones y no me he desvelado, ¿cómo lo conseguí?, no tengo idea… En cuanto a programación hice un sencillo bot para twitter (que pronto les explicaré como hacerlo) y un par de apps que me encargaron en el trabajo y cómo no, este script que les traigo el día de hoy.

Como ya sabrán (y si no, es hora de que se enteren) hace algunos años me metí en el mundo del fansub, lo cual es un trabajo bastante entretenido, pero lleva su tiempo hacerlo bien, traducir bien un episodio de 24 minutos puede llevar un par de horas aún teniendo ya los diálogos en texto para basarse en ellos. Otra cosa que no es novedad es que muchos fansubers traducen desde otros fansubs en inglés y se apoyan de Google Translate sin descaro, así que pensé, por qué no automatizar el proceso y que GT haga todo el trabajo.

Este script en Python hace precisamente eso, lee un archivo de Aegisub con los subs en Inglés y los traduce con Google para finalmente reensamblar el archivo con los subs ya traducidos.

# -*- coding: utf-8 -*-
import re, sys
import urllib, urllib2, HTMLParser

def translation(text, to_lang, from_lang):

	agent = {'User-Agent':
"Mozilla/4.0 (\
compatible;\
MSIE 6.0;\
Windows NT 5.1;\
SV1;\
.NET CLR 1.1.4322;\
.NET CLR 2.0.50727;\
.NET CLR 3.0.04506.30\
)"}

	base_link = "http://translate.google.com/m?hl=%s&sl=%s&q=%s"
	to_trans = urllib.quote_plus(text)
	link = base_link % (to_lang,from_lang,to_trans)
	req = urllib2.Request(link, headers = agent)
	response = urllib2.urlopen(req).read()

	data = response.decode("utf-8")
	expr = r'class="t0">(.*?)<'
	re_result = re.findall(expr, data)

	if (len(re_result) == 0):
	    result = ""
	else:
	    result = unescape(re_result[0])

	return result.encode('utf-8')

def unescape(text):
    if (sys.version_info[0] < 3):
        parser = HTMLParser.HTMLParser()
    else:
        parser = html.parser.HTMLParser()
    return (parser.unescape(text))

new_script = []
with open('kokoro.ass') as fp:
	for line in fp:
		line = line.strip()

		if line.startswith('Dialogue:') or line.startswith('Comment:'):
			event_type, rest = line.split(": ", 1)
			buf = rest.split(',')
			dialogue = buf[9]
			text = buf[9].replace('\N','\n')
			text = re.sub(r'{.*?}','',text)
			trans = translation(text,'es','en')
			trans = trans.replace('\n','\N')
			buf[9] = trans
			rest = ','.join(buf)
			new_line = "%s: %s" %(event_type,rest)
			new_script.append(new_line)
		else:
			new_script.append(line)

nfp = open('kokoro_es.ass','w')
for item in new_script:
	nfp.write("%s\n" %item)

fp.close()
nfp.close()

Probé el script con la película Kokoro ga Sakebitagatterunda que tiene cerca de 2,000 líneas, lo que es bastante y solo ha tardado poco más de 15 minutos en traducirlo todo.

Finalmente hay que destacar que he hecho este script solamente como un reto para ver si era posible, no recomiendo utilizarlo para hacer fansub, de hecho ni siquiera como apoyo. La traducción resultante es mala, algunas lineas no se traducen en lo absoluto y cuando se traducen muchas veces son carentes de sentido; sin mencionar que el uso del script puede generar bastantes errores, principalmente por parte de Google pues se realizan demasiadas peticiones continuas al servidor lo que en ocasiones genera que no permitan la conexión.

Si alguien gusta seguir trabajándolo y optimizarlo toda sugerencia es bienvenida.

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Terminando el año con Bloqueo de Escritor

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Todo comenzó justo al terminar el NaNoWriMo, desde el 1 de Diciembre que no puedo terminar bien ningún escrito, sea de lo que sea. No se si sea correcto llamarlo bloqueo de escritor, porque de hecho he continuado produciendo textos, de hecho, desde entonces he iniciado más escritos en un mes de los que me gustaría; varios de ellos para el blog. Tristemente es altamente probable que ninguno de ellos vea la luz. Incluso en el momento en que escribo estas líneas no estoy de todo seguro de que alguien pueda leerlas.

Quizás debería llamarlo auto-edición excesiva. Cosa que había dejado un poco de lado durante este año –especialmente en el blog y durante el nanowrimo– y sin duda es gracias a ello que mi producción escrita este año ha sido sin lugar a dudas bastante grande. Para ser sincero, nunca antes alguno de mis blogs había tenido al menos una entrada cada mes del año, cosa que es fácil de comprobar.

Incluso, durante este año publiqué más tiras de «Relatos de un Friki» que los 6 años anteriores en conjunto.

En lo referente a historias, cuentos y relatos que escribo generalmente para desahogar mi vena «creativa» también fue un año bastante bueno, tan solo en la novela para el nanowrimo escribí más de 26,000 palabras; palabras que seguramente nunca verán la luz ahora que las he leído un par de veces y no les encuentro ni pies ni cabeza.

Es por eso que después de un año, en apariencia tan prolífico, me sienta mal que durante este último mes, en el que tenía tantos textos en mente pensados, preparados y muchos incluso iniciados termine el año con apenas estas líneas. Simplemente no me gusta lo que escribo, soy mi peor crítico, y eso me ha llevado a un estado de frustración.

En fin, aprovecho estas últimas líneas para desearles felices fiestas, prospero año y todas esas cosas. Digo, en caso de que también termine desechando el texto que he preparado para eso…

Y lo dejaré hasta aquí, en la tele está la película de «Wolverine Inmortal» que aunque muchos la odian a mi me gusta bastante, porque… ¡¡Tao Okamoto!! ❤ Así que la utilizaré como pretexto para no revisar esto..

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Maw fuera.

De la NFL, los Denver Broncos y los bandwagon fan

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Advertencia: Esta entrada es más un rant que un artículo normal, además si no eres fan de la NFL o los deportes en general es probable que esta entrada te resulte un poco aburrida o incluso hasta molesta. Puedes continuar leyendo bajo tu propio riesgo, o irte en este instante –no me voy a molestar, en serio–, eso sí, no quiero que sientas que perdiste tu tiempo si te vas, así que les dejo el siguiente video para que se diviertan un rato.

Muy bien, después de las risas, es hora de comenzar.

El football americano es un deporte que no es sencillo de entender para muchos, sin embargo, a pesar de esto cuenta con muchos adeptos alrededor del mundo — incluyéndome — aún así su popularidad no llega a los niveles del futbol (el del video) que todos conocemos.

La liga profesional de los Estados Unidos  –NFL– ha conseguido, año con año, en contra de lo que las estadísticas dictan lograr audiencias record en su juego de campeonato, el Super Bowl. Y poco a poco más gente se hace llamar “fanática” de este deporte. Hasta ahí todo normal.

Si no han vivido debajo de una roca en el último año, habrán visto el Super Bowl en febrero, o cuando menos habrán escuchado del juego y su resultado con los Denver Broncos resultando campeones de la mano de Peyton Manning y con un excelente juego de Von Miller. Aún normal, supongo.

Esta alza de popularidad que ha tenido la NFL ha derivado en algo que la gente ha denominado Bandwagon Fans, en otras palabras, son las personas que siguen a un equipo porque va ganando y no sienten una verdadera afición por el equipo como tal. ¿Cómo nos dimos cuenta de esto? Fue relativamente sencillo, hace 3 años comenzaron a aparecer “seguidores de toda la vida” de los Seattle Seahawks, un equipo que hasta entonces no era precisamente conocido fuera de Estados Unidos y con escasos seguidores fuera de Seattle. Sin embargo, estos seguidores comenzaron a desaparecer cuando el equipo empezó a perder protagonismo, y de pronto surgieron “seguidores de toda la vida” de Carolina Panthers.

Si bien, esta clase de aficionados no daña a nadie hay otros que suelen llegar a ser insoportables, y son los que se han vuelto “seguidores de toda la vida” de equipos que han mantenido protagonismo por una buena racha los últimos años, entre ellos podemos nombrar a los Denver Broncos, New England Patriots, Green Bay Packers y Pittsburgh Steelers. Estos cuatro equipos han sido frecuentes contendientes de Playoffs desde la temporada 2010, así que se han hecho de bastantes fanáticos en los últimos años.

Comprendido lo anterior permitanme narrar mi historia. El día Lunes (24/10/16), el Moonday Football Night programado fue entre los Houston Texans y los Denver Broncos, yo soy seguidor de estos últimos desde hace muchos años, por lo que llevaba puesta mi sudadera con el logo del equipo. Me dirigía a mi casa después del trabajo, y por razones de las que no vale la pena hablar tuve que irme en transporte público. Todo era un día normal. Hasta que escuché que alguien sentado detrás de mi dice en un tono un tanto sarcástico en clara alusión a mi:

“Nada mas llegan al Super Bowl y salen fans de la nada.”

Se trataba de un señor de cerca 40 años. Intrigado decidí preguntarle cual era su equipo y desde cuando lo seguía. Su respuesta: “Patriots y desde hace varios años.” Al preguntarle cuantos años, no pudo responderme con certeza, así que decidí pedirle que me dijera algunos jugadores que recordara haber visto jugar. Ninguno de los pocos que mencionó era de antes de 2008, exceptuando obviamente a Tom Brady. Finalmente pregunté por qué había elegido a los Patriots, y su razón me pareció comprensible aunque un tanto hipócrita dado su comentario inicial:

“Antes le iba a los Vaqueros, pero como ya no ganaban nada me cambié a los Patriotas porque esos si son buenos”

Como era de esperarse, no me pude quedar callado. Y respondí de la siguiente forma.

“Efectivamente comencé a irle a los Broncos cuando los vi en un Super Bowl, pero yo tenía 11 años, los vi ganar 2 Super Bowls consecutivos, y después durante 17 años no los vi ganar nada. Me tocó verlos ser de los peores equipos de la liga en varias ocasiones, ver que ningún QB duraba más de 4 temporadas en el equipo. La diferencia entre tú y yo es que no importa el tiempo que pase, así no vuelvan a ganar, o siquiera llegar a otro SB en lo que me resta de vida, yo no voy a cambiar de equipo.”

NaNoWriMo, escribiendo una novela en un mes

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Existe una frase bastante famosa atribuida a José Martí: «Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro». Bien, la primera la he hecho varias veces, una de ellas está ahora mismo creciendo afuera de casa de mis padres, la segunda lamentablemente no depende solamente de mi, y dada la escasa cantidad de personas interesadas (al menos que yo sepa) en apoyarme con dicha tarea continuaré dejándola para después. Sin embargo, si aún no cumplo la última no ha sido por falta de intentos.

Desde hace varios años por mi cabeza rondan muchas historias, algunas serias, otras absurdas. Unas cuantas han ido a parar al papel (virtual) y otras han quedado solo en ideas. Pero ninguna a la fecha puede considerarse un libro. Si bien desde hace mucho tengo la intención de escribir un libro –una novela para ser especificos–, por muchas razones no lo he podido concretar —procrastinación principalmente— pero como ya lo mencioné, cuando menos no es por falta de intentos.

¿A qué voy con todo esto? Bueno, como podrán imaginárselo por el titulo de esta entrada, tengo la intención de participar en el NaNoWriMo de este año, y escribir una novela en 30 días. Para los que no estén familiarizados con el concepto —supongo que la gran mayoría— trataré de explicar a grandes rasgos que es el NaNoWriMo.

El NaNoWriMo (National Novel Writing Month) surgió en 1999, en Estados Unidos, cuando una veintena de amigos se propuso un reto: escribir una novela de 50 mil palabras en un mes. El mes de noviembre. El equivalente a 50 mil palabras es un libro de unas 175 páginas, o unas 80 páginas de Word en Times New Roman 12, interlineado sencillo. Con el paso del tiempo termino convirtiéndose en un evento internacional y es considerado por muchos como la forma ideal de crear un primer borrador de tu novela.

El NaNoWriMo te propone un suicidio social y/o familiar. Y prácticamente te obliga a escribir. Escribir cincuenta mil palabras en tan sólo treinta días no es tarea fácil. ¿La solución? Escribir, escribir y escribir. Cantidad sobre calidad. Al fin y al cabo tienes otros once meses para revisar y corregir lo que hayas escrito, pero en estos treinta días hay que escribir cincuenta mil palabras.

Obviamente, la novela no tiene por qué tener sólo cincuenta mil palabras, pero te comprometes a escribir al menos esa cantidad durante sólo un mes. Participar es muy sencillo, tan sólo tienes que inscribirte en la página oficial.

Aunque conozco esta iniciativa desde hace varios años, nunca me había propuesto participar, o lo había pensado pero finalmente por una u otra razón terminaba descartándolo. Sin embargo por alguna extraña razón últimamente el deseo, junto con las ganas de escribir y contar mis historias, por mas absurdas que sean, se ha acrecentado, así que en esta ocasión me dije a mi mismo: «¡Que diablos! No es que tenga mucho mas que hacer. Ademas tengo suficiente tiempo disponible».

Pero no crean que decidí participar y que el 1 de Noviembre comenzaré a escribir desde cero. Es una decisión que tome hace varios meses y desde entonces he ido preparando todo —trama, personajes, estructura— para tener una base solida sobre la cual comenzar a escribir, después de todo, esta preparación esta permitida e incluso es alentada por los mismos organizadores.

Así que, deséenme suerte, y si no hay actualizaciones en el blog durante noviembre —lo cual espero no pase— es precisamente debido a esto. Y si alguien más gusta participar, con gusto puedo ayudarles en lo que necesiten. Y no se desanimen, recuerden que se trata de escribir en realidad el primer borrador de una novela, así que no importa la calidad, sino la cantidad.

Gracias por todo Anime/Manga

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Lo acepto, el título hace parecer que este artículo es completamente otaku y que sacaré las partes más frikis de mi alma para exaltar al anime. Pero no es el caso, si bien podría entrar en Friki Mode y hablar a detalle de porqué considero el Anime mejor animación que el Cartoon norteamericano, en esta ocasión quiero hablarles de como el anime cambió mi vida, en serio, no es broma. Lo hizo.

¿Y a qué viene todo esto?, se preguntarán. Bueno, pues se debe a que hace poco se cumplieron 10 años desde que entré (conscientemente) al mundo del anime. Así que como podrán imaginarse, este artículo es bastante personal, así que si eso les molesta o simplemente no les interesa pueden dejar de leer a partir de…

Ahora.

¿Siguen leyendo? Bien.

Desde que era niño había visto muchas series de anime — Astroboy, Candy Candy, Remi, Los Supercampeones, Ranma 1/2, Dragon Ball, etc — para mi no eran más que otra caricatura, no sabía de donde venía y no me importaba; y así fue durante toda mi infancia y adolescencia. Fue hasta el año 2006, que con 19 años decidí por primera vez ver algo de ese anime que había escuchado de uno de mis amigos que hacían cosas entretenidas. ¿La razón? Depresión.

Quienes me conocen bien saben que siempre trato de estar alegre, hacer o decir estupideces, tener un chiste a la mano y ver el lado positivo de las cosas. Todo eso cambió cuando a mediados del 2006, falleció mi abuela materna. Debido al trabajo de mi madre que ocupaba todo el día fue ella quien prácticamente me crió junto con mi hermana, y aunque tenía ya algunos años que no vivía con nosotros y la veíamos solo ocasionalmente el vínculo afectivo nunca se debilito, así que el golpe fue devastador para ambos, sin embargo lo fue mucho más para mi. Perdí completamente el interés por las cosas, me alejé de mis amigos, comencé a faltar a la escuela (en ese entonces estudiaba para profesor de preescolar), mis actividades podían resumirse en ver la televisión. Era la apatía encarnada.

Sin embargo, por más apático que te encuentres, tu personalidad siempre te delatará. Y como alguien que siempre había buscado algo bueno que ver decidí pedir a mi amigo Josh que me prestara “una serie o una película de esas de anime” que le había oido hablar anteriormente. Mi intención no era otra sino continuar con mi reclusión, pero para mi sorpresa no fue así.

Tenkuu no Escaflowne (天空のエスカフローネ) o La Visión de Escaflowne como era ya conocida aquí en México fue la serie que me prestó. Una simple caja con 3 DVD claramente piratas cambiaron todo. Aunque había visto esa “caricatura” tiempo antes cuando salió por TV Azteca no me llamó mucho la atención ya que tenía muchas cosas más que ver y hacer. Ese fue el punto clave, en esta ocasión no tenía, o mejor dicho, no quería hacer nada más. Así que en una sola tarde vi los 26 episodios de la serie, incluso ese que no tenía subtitulos en español (afortunadamente los tenía en inglés).

Quedé sorprendido por la calidad de la animación, la historia y los personajes. Aunque acepto que los diseños no me parecieron los mejores se solventaba con el resto. Era algo asombroso y tenía… no, quería ver más. Recordé que cerca de la escuela había un señor que se ponía en el piso con una caja de DVDs con dibujos parecidos, de pronto ya tenía una razón para ir a la escuela. A Escaflowne le siguieron Onegai Teacher, Futakoi, Onegai Twins y Midori no Hibi. No sabía de géneros, solo me guiaba por lo que veía en la portada.

Estaba abrumado, de pronto me di cuenta que no tenía muchas personas con quien hablar de ello y yo quería discutirlo, ver lo bueno y lo malo, necesitaba opiniones (insisto, tu personalidad siempre te delata), así que comencé a recomendarle a mis amigos las series que veía. Algunos las aceptaron y comenzaron al igual que yo a querer ver más. Otros, las rechazaron, pero yo había vuelto a hacer contacto con ellos, volvía a relacionarme. Sin darme cuenta había dejado la depresión atrás y volvía a ser un poco el de antes.

Un par de años después, en 2008, salió Kanokon, un Manga con una historia que me interesaba leer. Sin embargo nadie lo traducía al español, fue entonces que puse manos a la obra y comencé a traducirlo y publicarlo yo mismo, aprendí a utilizar Photoshop y mi nivel de inglés pasó de las frases comunes a algo mucho más completo. Este aprendizaje continuó con el tiempo, aprendí sobre edición de imágenes, diseño gráfico, edición de video, codificación de audio y video, creación de subtitulos. Todas estas habilidades que aprendí por la simple afición al anime me han sido de utilidad a lo largo de mis proyectos personales e incluso de los profesionales.

Con el correr de los años esta afición me ha permitido conocer personas geniales, con las que en otras circunstancias no tendría mucho en común y simplemente las habría evitado, tal es el caso de casi todos los que conocí cuando forme parte de la Key Anime Radio, y aunque la radio dejó de estar activa hace mucho tiempo aún mantengo contacto a través de las redes sociales con algunos de ellos.

Como pueden comprobar el anime/manga y todo el mundillo que lo rodea me ha traído muchas cosas — además de entretenimiento — a lo largo de los años: aprendizajes, proyectos, amigos, romances (de esos no voy a contar), charlas, viajes. Y no cambiaría nada de ello. Aun recuerdo cuando veía, y no miento, 2 o 3 series de 12 episodios al día, durmiéndome hasta las 3 o 4 de la madrugada. Ahora si veo una sola serie de 12 en un mes me considero afortunado. Ahora entiendo de géneros, estudios, mangakas, creadores, directores, seiyuus, idols.

A todos algo nos ha marcado de por vida, en mi caso fue el anime, y aunque últimamente la comunidad a su alrededor me parece demasiado tonta e inmadura (supongo que es signo de que ya maduré un poco o de que las nuevas generaciones están mal de la cabeza) no pienso dejarlo. Sin importar cuanto tiempo pase, o que cada vez tenga menos tiempo para verlo, siempre estaré ansioso por saber que nos depara la siguiente temporada.

PD: Por si se lo preguntan, aquí está la lista (incompleta) de los animes que he visto…. https://myanimelist.net/animelist/Maw

Porque toda canción cuenta

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Todos hemos dedicado una canción, o nos la han dedicado. Algunas lindas, otras crueles, otras que nos dejan con cara de What the fuck?! y otras que por extrañas razones del universo terminan convirtiéndose en algunas de nuestras favoritas. Pero, a pesar de ello muchas de estas canciones pasan al olvido, sobre todo las que nos dedican.

Y es algo bastante razonable, piénsenlo por un momento, cuando dedicamos alguna canción lo hacemos generalmente movidos por nuestras emociones ya que la canción comparte el mensaje que queremos mandar a alguien en especial, así que es mucho más difícil que olvidemos esas canciones. Sin embargo, cuando nos dedican alguna canción con el paso del tiempo las vamos olvidando, sobre todo si las cosas con esa persona que nos la dedicó no terminaron o continuaron de la mejor forma.

Pero entonces qué pasa con todas esas emociones que alguien vertió pensando en nosotros, sean buenas o malas, considero que deberíamos atesorarlas, y es por eso que por lo general suelo escuchar muchas veces las canciones que me dedican, y trato de recordarlas todas, así que en forma de homenaje a esas personas que pensaron que debían decir: “Esta canción me hace pensar en ti” — que no lo voy a negar en lo general son ex-novias, “amigas” y un amigo que quiso deprimirme más en uno de mis momentos más oscuros — decidí hacer una playlist en Spotify, y aunque estoy consciente de que no son ni cerca todas las que me han dedicado, pero es que algunas no están en Spotify y otras aunque las identifico si las escucho no recuerdo la letra o quien las cantaba…

Mi objetivo es tratar de completar esta playlist lo más que pueda — si alguna de mis ex o de las personas que en algún momento me han dedicado una canción llegan a leer esto y ven que falta alguna avísenme — por que no cada canción es un sentimiento, y por ello cuenta… En fin, aquí les dejo la lista con las canciones que me han dedicado. Espero que la disfruten tanto como yo… 🙂