Escribir un blog personal, ese lujo que me daba hace mucho tiempo y que por diferentes razones cambió de forma y contenido; y terminó siendo el proyecto más importante de mi vida por unos cuantos años. Y a pesar de que no era muy frecuente al escribir generé un gusto por ello y desde su desaparición en varias ocasiones me he encontrado a mi mismo diciéndome “debería escribirlo en el blog”.

En vista de esta, llamémosle, necesidad decidí dar inicio a otro blog personal. Al igual que el anterior en sus inicios, sin una temática en especial, brindándome esa libertad de escribir lo que quiera, cuanto quiera, cuando quiera y sobre lo que quiera. He cambiado mucho desde el 2009 que empecé con Pingüino Libre, he incluso he cambiado bastante desde que tuve que dejarlo morir en noviembre pasado; y es por eso mismo que espero algo nuevo, mas modesto y mas honesto.

En cuanto al título, honestamente es improvisado, pero ese mismo hecho demuestra a la perfección de que va esto, no hay guías, no hay planes, solo escribir. El título en concreto surgió de una frase de uno de los webcómics que hacía hace unos años, precisamente porque define mi sentir personal actual y respecto a este blog. Así que no hay mejor forma de iniciarlo que con esa misma tira…

¡¡Que empiece el show!!