Mis razones para dejar Facebook

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Si estás leyendo esto existen dos posibilidades, que llegaras hasta aquí (irónicamente) desde mi publicación en Facebook o que tu mismo estés pensando en abandonar la red social de Mark Zuckerberg.

Así que para comenzar quiero decir que la verdadera razón detrás de dejar Facebook no tiene que ver con asunto de seguridad o privacidad, incremento en la publicidad o la venta de la información personal a terceros. Aunque todos estos son motivos bastante admisibles, hubo una razón aún más importante para dejar Facebook.

(Mi razonamiento aquí puede sonar un poco dramático para algunos. Pero para muchas personas, que ahora tratan a Facebook como una parte más de su cuerpo… esto es para ustedes. Para todos los demás, espero que al menos sea un buen material para reflexión.)

Facebook es algo bueno… un increíble fenómeno que cambia paradigmas, de hecho. Y yo, al igual que ustedes, puedo enumerar una larga lista de los grandes beneficios que tiene su uso. Hay muchas buenas cosas que nunca hubieran sucedido si no hubiera sido por Facebook.

Pero es exactamente por eso que ha sido tan sutil la forma en que ha alterado muchas vidas. Escondidas en la celebración de su grandeza, YO creo, que hay una lista de cosas aun mejores que no hacemos porque estamos muy ocupados en Facebook.

Que tal si…

  1. Que tal si la próxima vez que tengas que estar 5 minutos en una fila de una tienda, en vez de revisar Facebook, comienzas una conversación o al menos sonríes a la gente que te rodea.
  2. Que tal si la próxima vez que estés detenido 2 minutos en el semáforo, en vez de revisar Facebook, elevas una plegaría al dios de tu preferencia (Jehová, Buda, Bob Esponja… No soy quien para juzgar)
  3. Que tal si cuando tienes un descanso de 15 minutos en el día, en vez de revisar Facebook, planeas alguna actividad interesante para más tarde.
  4. Que tal si a la hora de la comida en el trabajo, en vez de revisar Facebook, tienes una conversación interesante con un compañero.
  5. Que tal si la próxima vez que tengas una hora para relajarte el fin de semana, en vez de revisar Facebook, pones algo de música asombrosa y te pierdes en su belleza.
  6. Que tal si la próxima vez que conozcas a alguien nuevo, en vez de inmediatamente buscarlos en Facebook al llegar a casa, disfrutas la aventura y misterio de conocer a alguien pasando tiempo con él.

¿Qué tal si no hubiera Facebook en tu vida? Pareciera que la vida podría ser un poco mejor. No porque Facebook sea malo, sino porque hay muchas otras cosas geniales que podrías hacer en su lugar. Solo hay cierto tiempo en el día. Elegir hacer una cosa siempre significa elegir no hacer otra. Es una verdad universal. Y por cada cosa buena que puedo hacer en Facebook, puedo pensar en algo mejor que no estoy haciendo todavía y que podría hacer con ese tiempo. Es realmente así de simple.

Facebook es algo muy bueno. Pero si te está impidiendo hacer cosas mejores o más importantes en tu vida, hay que dejarlo. ¡Hay que atreverse! Liberarse uno mismo. No te conformes con una buena vida, exige una genial.

¿Y que hay de Facebook con moderación?

Es una buena idea, pero difícil en la práctica (por razones que explicaré más adelante). Pero si eso funciona bien para ti, adelante.

No trato de ser extremista. Solo estoy reconociendo que, al menos por ahora, incluso si consigo la moderación sentiré que me estará alejando de una mejor vida. Quizás eso cambie en el futuro y me vuelva a subir al tren del momento.

¿Y no puedes decir lo mismo de otro millón de cosas también?

Sí. Seguramente hay cosas mucho peores que podrías estar haciendo que estar en Facebook. Lo que hace a Facebook único es que, además de ser tan útil, es muy adictivo, su curva de aprendizaje es bastante simple y es accesible en cada segundo de tu día, no importa donde estés o que estés haciendo. Es por eso que millones de personas lo han adoptado más rápido que cualquier otra cosa en la historia de la humanidad. Para mucha gente, ha tomado un lugar especial en sus vidas.

La intención vs la realidad

Facebook dice hacer algo en especifico: Conectarte con tus amigos y familia. Esa es su función y la razón principal por la que mucha gente lo usa. Pero, ¿qué tan bueno es haciendo eso? Para mi, no es muy bueno.

Es bastante bueno manteniéndome al tanto de eventos y de lo que mis conocidos están haciendo. No es tan malo recordándome lo que sucede (superficialmente) en la vida de mi familia y amigos. Eso es todo. Y lo hace tan seguido a expensas del tiempo que debería estar invirtiendo en mis relaciones más importantes (esa es la clave).

Aún creo que Facebook es una buena forma de seguir figuras públicas, artistas, noticias y otras páginas. Pero esa es una intención y propósito distintos. Al grado que tengo pretender ser algo que es lo mejor para mis amigos y familia, creo que ha sido una distracción e impedimento. Y es por eso que abandonaré mi perfil personal en Facebook.

Es un espejismo

Cuando vemos las actualizaciones de estado de los demás de vez en cuando, nos da la ilusión de que “estamos en contacto” (aún cuando la mayoría de nuestros “amigos” no ven nuestras actualizaciones por que no están en Facebook, no lo revisan regularmente o simplemente se perdió entre el mar de actualizaciones). Es un pobre sustituto por un contacto verdaderamente significativo con nuestros seres queridos, pero nos comprometemos y conformamos con ello porque es fácil. Cuando es momento de decidir cuanta energía pondremos en una relación, nos lleva al conflicto entre conveniencia vs importancia. Y, de nuevo, terminamos haciendolo a expensas del tiempo que deberíamos pasar en interacciones más personales con nuestras relaciones más importantes.

Me ha hecho un amigo y ser querido perezoso.

¡Pero encuentro mucho contenido genial e inspirador en Facebook!

¡Oye, yo también! Pero el ratio de buen contenido por basura es bajo. También, tengo varios libros en mi escritorio que aún no he leído. Libros llenos de verdades y contenido inspirador que han soportado el paso del tiempo. ¿No debería leer estos primero? Aún mejor, no tengo que buscar entre 100 de ellos para encontrar uno que valga la pena leer. Cuando se trata de contenido que vale la pena leer, tengo muchos títulos en la lista antes que la mayoría de cosas que encuentro en Facebook.

Tu propio reality show

He escuchado gente decir que Facebook es como un mal reality show, excepto que no podemos dejar de mirar porque conocemos personalmente a los personajes. Esto resume bastante bien la experiencia (y la mayoría de las “noticias” en general).

Nuestra naturaleza humana tiene esta extraña necesidad de saber. De hecho es un verdadero síndrome llamado F.O.M.O. (miedo a perdérselo, por sus siglas en inglés Fear Of Missing Out). Su raíz es la inseguridad y su fruto eres tu revisando tu aplicación de Facebook cada 3 minutos, revisando los muros interminables, incluso cuando tu hora de ir a dormir fue hace una hora.

Pero la verdad es que incluso SI pudieras consumir todo lo que se publica en Facebook (que no puedes), aún te perderás la vasta mayoría de la VIDA que sucede a tu alrededor. Ríndete. Toma bien lo que puedas, y deja el resto ir. Alimentar ese miedo a perderse las cosas es una ilusión que drena la vida de tu día.

La vida a través de una pantalla

Toda esto de compartir socialmente frecuentemente ha arruinado mi habilidad de estar presente y vivir el momento. Es fácil comenzar a ver el mundo en términos de que será una gran actualización de estado. O tomar fotos solo por el hecho de dejar que otros compartan el momento. Pronto nos encontramos viendo cada cosa que hacemos en la vida a través de la pantalla de nuestro smartphone. Constantemente reportando nuestras vidas en lugar de vivirlas. Solo valorando las actividades al grado de que que tanto pueden ser capturadas y compartidas en línea.

Es triste encontrarte a ti mismo en este estado. Pero es liberador darte cuenta una vez más que cada experiencia a lo largo de tu día es hermosa e importante, incluso si nadie sabe de ellas (y a veces *especialmente* si nadie sabe de ellas).

Protegiendo la intimidad

La intimidad requiere cierto nivel de privacidad y exclusividad de audiencia. Eso es lo que la hace especial. Con Facebook, si tenemos algo bueno que compartir, raramente *solo* lo compartimos alguien especial. La habilidad de compartir con *mucha gente* es tan simple y a tentación tan fuerte. Esto ha hecho menos especiales, personales e íntimos los momentos en nuestras amistades.

Ignorando tu relaciones difíciles

La movilidad y la tecnología han hecho esto en general, pero Facebook lo magnifica, permitiéndonos conectarnos y manteniendo solo nuestras relaciones más fáciles… mientras sencillamente ignoramos las más complicadas (las cuales comúnmente son las más importantes).

En el pasado, si tu vecino o un miembro de la familia era un necio, tenías que lidiar con ello… porque tenías que vivir con ello. Tenías que hacerlo funcionar. La cual, mientras más complicada, era mejor para todos… incluyéndote. Porque tu probablemente eres más necio que el necio de tu vecino.

Con Facebook, solo nos ocupamos de las relaciones simples y terminamos sin tiempo para las (mejores) complicadas.

¿Ya no nos quieres?

Quiero en su justa medida a todas las personas con las que he tenido el privilegio de conectarme a través de mi cuenta de Facebook. Y realmente me entristece perder algunas de estas conexiones. Pero la verdad es que si nuestra relación es más que Facebook diciéndonos que somos amigos, creo que estaremos bien. Aún estaré disponible en línea por muchos medios. Al final del día, noten que estoy haciendo esto por el beneficio de las relaciones más importantes en mi vida.Debo tener fe en que esas deben ir primero.

Desperdiciando tu tiempo

¿Qué tan seguido “solo voy a revisar rápido mi Facebook” se ha convertido en 30 minutos o 2 horas de tangentes, memes, vínculos, videos, etc.?

Debido al factor enganchante de Facebook, es muy fácil desperdiciar tu tiempo allí. Casi siempre pasas más tiempo allí del que tenías originalmente planeado, y probablemente más tiempo del que realmente tenías en el día para ello. Te absorbe y te incita a pasar más tiempo del que deberías… necesariamente dejando menos tiempo para otras cosas importantes en tu vida.

¿Cuántas veces has cerrado sesión y pensado, “¡Sí! Esa fue una gran sesión de tiempo bien invertido en Facebook!”?

¿¡Nunca!? Por otro lado, ¿cuantas veces has tenido que obligarte a parar de actualizar, navegar, buscar y responder notificaciones, apagar tu computadora y decir, “¡Agh! ¡Ya pasé mucho tiempo aquí hoy! ¡Tengo cosas más importantes que hacer!”?

Me ha llegado la hora de dedicarme a las “¡cosas más importantes que hacer!” No digo que es lo que deberían hacer. Pero espero que algo de esto les sirva para reflexionar. Por mi parte, abandonaré Facebook más no eliminaré mi cuenta por diversas razones como otros servicios que lo ocupan para accesar (como Spotify) y porque es el único medio de contacto (Messenger) que tengo con algunas personas.

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