Episodio 2. Hablemos de Dragon Ball Super

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El podcast ha vuelto, luego de 2 meses de inactividad por razones personales de las que no voy a hablar, en fin… Si no han leido mi entrada anterior sobre Dragon Ball Super o no quieren leerla no se preocupen, en este podcast hablo de  por qué Dragon Ball Super no es tan mala como dicen, para que por favor ya dejen de quejarse sin motivo. En este episodio les explico por qué suceden muchas de las cosas de las que tanto se quejan como la historia, los problemas con la animación, la extraña participación de Gohan y Vegeta, y claro, la calidad de los villanos.

Dragon Ball Super

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A 30 años del Manifiesto Hacker

Hacking Culture Bootcamp @ Waag Society
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El día de hoy se cumplen 30 años del Manifiesto Hacker, fue escrito por Loyd Blankenship — un hacker conocido como The Mentor — el 08 de enero de 1986 poco tiempo después de ser arrestado para ser publicado en la revista digital Phrack Magazine y en este breve ensayo plasma lo que muchos que estamos metidos en esto hemos sentido a lo largo de nuestra vida y continua bastante actual a la fecha. La presente es mi traducción del mismo, traté de hacerla lo más fiel a la original.

The Conscience of a Hacker (La Consciencia de un Hacker)

Otro ha sido capturado hoy, está en todos los periódicos. “Adolescente arrestado en escándalo de crimen por computadora”, “Hacker arrestado después de infiltrarse en un banco”…

“Malditos niños. Todos son iguales.”

¿Pero usted, en su psicología de tres piezas y mente tecnológica de 1950, alguna vez ha mirado detrás de los ojos de un hacker? ¿Alguna vez se ha preguntado qué lo motiva, que fuerzas lo formaron, cómo ha sido moldeado?

Yo soy un hacker, entra en mi mundo…

El mío es un mundo que comienza en la escuela… Soy más listo que los otros niños, la basura que nos enseñan me aburre…

“Maldito mediocre. Todos son iguales.”

Estoy en la secundaria o preparatoria. He escuchado a los maestros explicar por quinceava vez como reducir una fracción. Lo entiendo. “No, Srta. Smith, no le mostraré mi trabajo. Lo hice en mi cabeza…”

“Maldito niño. Probablemente lo copió. Todos son iguales.”

Hoy hice un descubrimiento. Encontré una computadora. Espera un segundo, esto es genial. Hace lo que yo quiero. Y si comete un error, es por que yo la he cagado. No porque no le agrado… O se sienta amenazada por mi… O piense que soy un engreído.. O porque no le guste enseñar y no debería estar aquí…

“Maldito niño. Todo lo que hace es estar jugando. Todos son iguales.”

Y entonces sucedió… se abrió una puerta a un mundo… corriendo a través de la línea telefónica como heroína por las venas de un adicto, un pulso electrónico es enviado, un refugio de la incompetencia del día a día es buscado… una tabla es hallada.

“Esto es… aquí es a donde pertenezco…”

Conozco a todos aquí… incluso si nunca los he visto, si nunca les he hablado, o quizá nunca vuelvo a oír de ellos… Los conozco a todos…

“Maldito niño. Ocupando otra vez la línea de teléfono. Todos son iguales.”

Puedes apostar a que todos somos iguales… a todos nos han dado cucharadas de alimento para bebés en la escuela mientras estábamos hambrientos de filete… los pedazos de carne que dejaron pasar estaban pre-masticados e insípidos. Fuimos dominados por sádicos, o ignorados por apáticos. Los pocos que tuvieron algo que enseñarnos encontraron en nosotros alumnos deseosos, pero esos poco son como gotas de agua en el desierto.

Este es ahora nuestro mundo… el mundo del electrón y el interruptor, la belleza del baudio. Hacemos uso de un servicio ya existente sin pagar lo que podría ser muy barato si no fuera administrado por glotones avaros, y nos llaman criminales. Exploramos… y nos llaman criminales. Buscamos conocimiento… y nos llaman criminales. Existimos sin color de piel, sin nacionalidad, sin creencias religiosas… y nos llaman criminales. Ustedes construyen bombas atómicas, patrocinan guerras, asesinan, engañan y nos mienten y tratan de hacernos creer que es por nuestro propio bien, aún así nosotros somos los criminales.

Sí, soy un criminal. Mi crimen es la curiosidad. Mi crimen es juzgar a las personas por lo que dicen y piensan, y no por como lucen. Mi crimen es ser más listo que ustedes, algo que nunca me perdonarán.

Soy un hacker, y este es mi manifiesto. Podrán detener a este individuo, pero no pueden detenernos a todos… después de todo, todos somos iguales.

Foto: Hacking Culture Bootcamp @ Waag Society (Sebastiaan ter Burg)